La zona arqueológica de Chimalacatlán se encuentra a una hora del centro de Tlaquiltenango, la cabecera municipal, aunque hay que acceder por un camino de terracería hasta el pueblo de Chimalacatlán de unos 400 habitantes y ahí, contactar con las personas de la localidad que le podrán proporcionar guía y caballos para subir a la zona arqueológica, situada en la cima del cerro de “El Venado”, en un viaje a caballo por una vereda de aproximadamente 20 minutos. No olvide visitar el pequeño museo de sitio en el centro de la población, fundado gracias la entusiasta participación del Lic. Moisés Cruz Arredondo, entre otras personas, en él se encuentran fósiles de mega fauna encontrados en la Cueva Encantada que se localiza en el Cerro Frio.
El descubrimiento de la Cueva en la década de los 40 del siglo pasado, gracias a las exploraciones que se efectuaron en la región por la Arqueóloga Florencia Müller y el Ingeniero Alberto R. V. Arellano. En su reporte científico indican que hallaron tanto restos de proboscídeos, término con el que se designa a los mamíferos similares a los actuales elefantes, así como las evidencias de los asentamientos prehispánicos y coloniales de la Cueva.

Fue hasta el año 2001 cuando se hizo un nuevo hallazgo fortuito de restos animales, debido a que los pobladores efectuaron obras para obtener el agua que se acumula en el fondo de la cueva. Ante tal situación, solicitaron la asesoría del INAH para que sus especialistas hicieran una evaluación de los restos que se habían obtenido. Esta actitud de los pobladores y de las autoridades civiles permitió establecer un marco de cooperación y de beneficio mutuo para la investigación científica y para la población.