Cuando se habla de volar en ultraligeros, realmente no se imagina la gente que estos aparatos son "muy ligeros", sólo cuando se está en las alturas, con el aire meciendo fuertemente tu cabello, notarás la fragilidad de la aeronave.
Esta aventura inicia cuando te sientas prácticamente frente al piloto y te amarras a los tubos del avion, después de acelerar a casi 120 kilómetros por hora suavemente asciendes por los aires, subes a 600 metros de altura. No hay turbinas que te conduzcan con precisión a un destino. Estás a merced del viento y de un pequeño motor. Todo esto con la seguridad de que te acompaña un piloto certificado.
Tal vez has esquiado o descansado a la orilla del lago de Teques, pero nunca lo has visto y sentido desde el cielo. En el instante en el que te sientes en el ultraligero, entenderás por qué el hombre siempre ha querido volar. Cuando el piloto apague el motor, planearás en silencio. No irás encerrado en un aparato; el aire te llevará y pegará sobre tu cara, realmente es indescriptible esta sensación.