El
arte rupestre se puede definir como la manifestación artística realizada
sobre una superficie rocosa o retocada in situ, como una pintura, de
acuerdo con la definición elaborada en el III Simposium Americano de
Arte Rupestre. Se considera arte rupestre también a la escultura sobre
la piedra, a la que llaman petroglifos.
En Morelos existen numerosos sitios en los cuales se puede admirar este
tipo de arte, aunque dichos sitios son de difícil acceso, si a usted
le gusta el senderismo, esta es una oportunidad que no puede desperdiciar.
El primer sitio que describiremos, se ubica en el municipio de Tlayacapan,
muy cerca de la cabecera del poblado, en una caminata de unos quince
minutos aproximadamente, hacia el poniente del pueblo.
Estas pinturas se ubican en una pequeña saliente, más o menos a unos
ocho metros del piso, aquí encontramos formas como una media luna y
una animal cuadrúpedo, además de petroglifos en el piso de la saliente,
que por su ubicación seguramente les servía de escondite y mirador,
pues desde ese lugar se abarca visualmente una gran cantidad de terreno.
La segunda referencia se localiza en la ribera de la barranca de Amatzinac,
justo entre los límites de Morelos y Puebla, muy cerca del Volcán Popocatépetl,
aquí encontramos pinturas a una altura considerable del piso, sobre
la pared podemos distinguir caras, una figura de un animal con la cola
retorcida hacia arriba, lunas, guerreros con lanza y escudos y otras
figuras, estas pinturas son de las mejor conservadas y más detalladas,
quizá porque el sitio donde se ubican está a unos diez metros del suelo.
En la Cueva del gallo, en el municipio de Tlaltizapán, muy cerca de
un balneario rústico, se encontró un pequeño entierro prehispánico y
en la entrada de la cueva se aprecian claramente la figura de una luna,
animales y una especie de máscara.
Por último, en Amatlán de Quetzalcóatl, municipio de Tepoztlán, existe
una gran piedra que semeja una entrada triangular de enormes proporciones,
en la gran bóveda que forma se aprecian sobre la roca figuras de un
animal y de una media luna, a unos seis metros del piso.